De la saturación turística a la movilidad total

El fenómeno del overtourism, que ha tensionado ciudades como Barcelona, ha sido durante años el foco central de los debates sobre la sostenibilidad urbana. Sin embargo, un reciente estudio realizado por José Antonio Donaire Benito y Konstantina Zerva, y financiado por el proyecto Ciconia, propone un enfoque más amplio para entender las dinámicas urbanas: la movilidad total (overall mobility).

El estudio revela que la presión sobre las ciudades no proviene únicamente del turismo, sino de la coexistencia de múltiples formas de movilidad. Barcelona, paradigma de esta realidad, recibe diariamente más de un millón de usuarios no residentes, entre turistas, trabajadores metropolitanos, excursionistas, estudiantes y nómadas digitales. Esta movilidad diversa y simultánea transforma la ciudad en un espacio hipermóvil, donde los flujos de personas determinan las dinámicas sociales, económicas y territoriales.

Según los autores, en 2019 Barcelona acogió 17 millones de turistas, pero el número de visitantes diarios es aún mayor si se incluyen los excursionistas que regresan a sus hogares o se alojan en áreas cercanas. Esta interacción constante entre residentes, turistas y otros usuarios redefine los límites urbanos, generando tensiones en ciertos distritos, como Ciutat Vella, donde el turismo representa el 22% de los usuarios diarios. En contraste, en zonas como el Eixample, los flujos laborales y metropolitanos tienen un peso mayor.

El proyecto Ciconia subraya que el desafío no es solo gestionar la saturación turística, sino abordar la movilidad en su conjunto. Esta perspectiva permite comprender mejor los conflictos por el espacio, la gentrificación y la saturación de recursos, y abre la puerta a nuevas soluciones que integren sostenibilidad, calidad de vida y equidad social en las ciudades contemporáneas.